martes, 22 de marzo de 2011

Segunda creación a partir de una imagen :-)

     Aquí les dejo otra de mis creaciones recientes, también vino inspirado de la observación de una imagen (la cual desafortunadamente no tengo por los momentos)... Por cierto, intenten hacer sus propios cuentos a partir de imágenes, resulta muy útil! Bueno, espero que disfruten de este cuento!

PD: No olviden comentar! :)

Un hombre digno de apreciar

     En una pequeña ciudad, llena de turistas, hay un bar muy famoso que, a pesar de ser muy modesto, es de gran calidad.  Su dueño, Roberto, es un hombre trabajador y de gran respeto por los habitantes.
     Las personas que conocen a este personaje suelen apreciarlo la mayoría de las veces; cuando no está amargado y gritando por supuesto.
     En muchas ocasiones esas personas no hacen un esfuerzo por comprenderlo. Ellos creen que ese señor es feliz por todo lo que tiene y por la fama que ha ganado con su negocio; pero debe ser difícil vivir como una persona completamente alegre cuando has pasado por muchos sufrimientos y penas terribles, su caso es la pérdida de gran parte de sus familiares más cercanos.
     Eso sucedió hace ya algunos años; cuando iba con su familia, un fin de semana, de vacaciones para un merecido descanso.  Lo que no esperaban era que ocurriría un evento terrible, un fuerte accidente automovilístico del que sólo Roberto fue sobreviviente.
     Claro, él hace como si nada hubiera ocurrido o como si lo hubiese olvidado por completo pero, a pesar de haber sido hace ya 20 años, me parece que aún se siente agobiado por ello.
     Ese pobre hombre aún debe observar en sus sueños, una y otra vez, la escena del accidente y cómo no pudo hacer nada para evitar la partida de sus seres queridos.  Además de los muy probables llantos nocturnos cuando, desde hace tanto tiempo, no encuentra un hogar al volver de su trabajo, sino una residencia fría y vacía.
     De ahí pienso yo que deben venir muchas de las canas y arrugas que tiene ahorita, no sólo de su trabajo.
     En fin, el Roberto que la gente conoce es el que abre su bar desde tempranas horas del día.  Es ese personaje alegre y animado que en algunas ocasiones hasta tiene tiempo de bailar mientras trabaja.  Por cierto, cuando eso ocurre quedo impresionado al igual que las demás personas que lo observan, supongo, porque no es muy común ver a un personaje de 84 años bailando con tal destreza y habilidad.
     En ocasiones me siento a pensar sobre la percepción que se deben llevan los turistas que pasan por esa avenida al verlo, y reflexiono sobre ello.  Muchos deben pensar que es un viejo parrandero, que es feliz, que disfruta de la vida, que es un borracho, cualquier cosa de esas.    
     Lo que yo veo en él es una persona que a pesar del sufrimiento que ha tenido sabe disimularlo muy bien y que quizás sabe disfrutar mucho de los bellos momentos de la vida.  Así pienso yo que es Roberto, mi abuelo, mi padre; mi única familia, Roberto.

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